Siempre que pienso en este plato de pollo al curry, me acuerdo de unos buenos amigos. Aquella tarde había pasado a su casa para ver la fantástica lámpara nueva que iba a presidir el comedor. Era una lámpara atrevida pero clásica; con gran personalidad. La habían adquirido en una de mis tiendas de decoración favoritas "La Carretilla". Por fin, ya estaba listo el salón y el comedor de su nueva casa. Todo al detalle y con mucho gusto.
Al despedirnos, ella me invitó a cenar amablemente. Estando ya todo tan acogedor y agradable, ya sólo faltaba una velada con invitados para culminar el proceso de inaguración de la casa.
"Tenéis que venir! y probaréis mi pollo al curry!".... A mi pareció una idea estupenda y la aplaudí con una amplia sonrisa. Pero a él, lo del pollo le pareció casi un insulto para su salón, para su mesa y para su lámpara. Hubo un pequeño rifi rafe entre marido y mujer sobre el menú de tal evento, en el que trate de mediar sugiriendo una pularda al curry, que parecía un plato más noble y adecuado para la situación.
Mi plato de mini pechugas de pollo al curry curiosamente, ha sido durante un tiempo mi plato de bienvenida a todo aquel que cenaba por primera vez en casa. Me parecía fácil y resultón y por eso no me parecia nada mal el plan propuesto.
Finalmente, en aquella cena de inaguración, nos acompañaron una estupenda crema de mejillones y un suculento roast beef. Y yo, no recuerdo muy bien que es lo que estos amigos cenaron en casa la primera vez, pero debía de ser verano y creo recordar algo ligero y frugal. A día de hoy, nos debemos una de pollo al curry, pues ni yo he conocido el suyo ni ellos han probado mi versión.
Esto de denostar el pollo a la ligera, tiene que cambiar. Y hoy que estoy de celebración, he elegido este plato por que me encanta y es un plato sensacional.......porque no es el qué, sino el cómo.
Finalmente, en aquella cena de inaguración, nos acompañaron una estupenda crema de mejillones y un suculento roast beef. Y yo, no recuerdo muy bien que es lo que estos amigos cenaron en casa la primera vez, pero debía de ser verano y creo recordar algo ligero y frugal. A día de hoy, nos debemos una de pollo al curry, pues ni yo he conocido el suyo ni ellos han probado mi versión.
Esto de denostar el pollo a la ligera, tiene que cambiar. Y hoy que estoy de celebración, he elegido este plato por que me encanta y es un plato sensacional.......porque no es el qué, sino el cómo.
En efecto, yo también hoy inaguro algo, una nueva decada en esta la casa en la que vivo. Hoy, 8 de marzo de 2012, me trasladé con mi marido y un bebé de cuatro meses. Al mismo tiempo, otra pareja, pared con pared, hacia lo mismo con sus tres hijos, el mayor de 4 años y la menor de un mes.
Nos costó bien poco entablar una relación cordial que ha devenido en íntima y familiar. Resulta gracioso porque yo nunca he recordado exactamente la fecha del traslado, pero mi amiga María sí. El 8 de marzo de 2002....... San Veremundo!
Por qué sabes que es San Veremundo?.... "porque desde que el mundo es mundo....el 8 de marzo...San Veremundo!"....... dice siempre Maria de forma contundente.
Así que ya lo sabeis todos! hoy es San Veremundo, y en algún lugar del mundo unos amigos lo han celebrado con un magnifico pollo al curry y un estupendo vino. Barón de Ley reserva 2002, que hoy también cumplía 10 años.
Ingredientes:
- 2 pechugas de pollo, si queréis de corral.
- 1 diete de ajo.
- 1 brick de nata para cocinar.
- salsa al curry Calvé.
- piña natural, podeis emplearla en lata.
- pimienta.
- sal.
Este plato siempre lo preparo cortando las pechugas en trozos pequeñitos. Así como las veis, les retiro toda la grasa o imperfecciones. Quedan unos lomitos estupendos.
En una sartén con un poco de aceite ,y un ajito que le dará un sabor muy bueno, vamos marcando el pollo a fuego fuerte, para que quede tostadito. Le daremos vuelta sólo una vez.
Lo retiramos. Nos tiene que quedar así....
En otra sartén, preparamos la salsa. No puede ser más fácil. En primer lugar añadimos el brick de nata, esperamos a que hierva y entonces añadimos la salsa de curry que os he indicado, aproximadamente la mitad.
Lo tenemos unos diez minutos y al final añadimos trocitos de piña. Mejor si es natural, sino no pasa nada.
Emplatamos las pechuguitas colocando un poco de salsa sobre ellas y espolvoreando un poco de pimienta negra molida, que hace un bonito contraste con el color de la salsa.
En esta ocasión no os lo puedo mostrar; no tenía pimienta en casa y como estaban a punto de llegar los invitados, decidí prescindir de ella en el plato, a sabiéndas de que en cualquier caso, estaría presente en la conversación.
De nuevo no importa el qué sino el cómo.
Este plato cremoso y sutíl, se lo dedico a Maite, Alfonso, María y Joaquín.
Me encanta el pollo, me encanta el curry, me encanta ese plato... Me ha encantado venir hasta aquí...volveré.
ResponderEliminar...espero que no te partas ;)
Ja ja! Rosa, permaneceré enterita!
ResponderEliminarBueno, bueno, qué encontramos por aquí.... una receta dedicada! Gracias Bea! Pues casi me alegro que no hayas probado mi pollo al curry, porque viendo tu mano con la cocina seguro que te sale muchísimo mejor!! De todos modos, la receta que yo hago es bastante diferente por lo que queda pendiente una degustación de la misma!! Un beso, Maite
ResponderEliminarUn pollo aromático!!! no suelo hacer muchas cosas con curry a mi marido no le dice mucho y a mi me gusta si no es muy exagerado. Una bonita historia!!!besitos y feliz fin de semana!
ResponderEliminar